EL CORRELLIBRES EXPLICA…
Rituales y leyendas entorno al solsticio de San
Juan
Por Helena Cuesta
Nuestra revista tiene dos números anuales que, como sabéis,
coinciden aproximadamente con los solsticios. Por eso, se nos ocurrió
hablar del solsticio de verano, el que corresponde a la salida de este número,
orígenes en torno al mismo, leyendas, rituales, dichos y chascarrillos...
y también, por qué no, algunas recetas que sin duda os desvelarán
el rostro de vuestro amado u amada y conseguirán atraeros buenos augurios
para los próximos meses. ¿Qué llegamos tarde? Bueno,
siempre podéis guardar bajo la almohada o entre vuestros libros más
queridos este número de la Revista N y echar mano de ella la próxima
nit de Sant Joan.
Juanes hay muchos, pero el Juan que nos ocupa es el Bautista, el hijo de Isabel, la prima de la Virgen. Según cuenta el Evangelio de San Lucas, el padre del Bautista no se creía que su mujer estaba en cinta, más bien dudaba de que eso fuera posible, así que como castigo durante todo el embarazo de su mujer perdió la voz y no la recuperó hasta el día del nacimiento de Juan (la noche el 24 de junio), justo tal y como le predijo el ángel Gabriel que pasaría. Eso sí, ese día estaba tan contento con el doble acontecimiento que encendió hogueras por todas partes para anunciar a todos los vecinos y amigos la doble noticia.
Pero la celebración de la noche de San Juan es anterior al cristianismo, hay antecedentes en la celebración celta de Beltaine, en honor al dios Belenos. Durante el Beltaine se encendían hogueras y los jóvenes más arriesgados saltaban por encima ayudados con largas pértigas. Los druidas purificaban al ganado haciéndolo atravesar las llamas y rogaban a los dioses para que el año fuera fructífero.

Los griegos hacían lo propio, pero en este caso en honor del dios Apolo, y los romanos a favor de Minerva. Ya en la antigüedad junto a los rituales de fuego existía la creencia de que las hierbas recogidas durante esos días tenían propiedades extraordinarias.
Hay algo en ese noche que hace que el componente festivo y mágico esté presente en muchos lugares del mundo, en Brasil se celebra por esas fechas, del 13 al 29 de junio, unas fiestas vinculadas a las cosechas en las que se baila, se comen platos tradicionales y se organizan danzas alrededor de hogueras crepitantes.
En Chile la tradición de la noche de San Juan se relaciona con el Diablo y el folklore sugiere que durante esa fecha su presencia es más patente que en cualquier otro momento del año, así que es el momento ideal para ciertos actos de brujería. Por ejemplo, se dice que colocar una patata debajo de la cama durante esa noche permite utilizarla posteriormente como oráculo.
En Argentina la noche de San Juan se celebra el 21 de junio y también se encienden fogatas en torno a las cuales se cocinan batatas o boniatos.
En España se celebra en muchos lugares y de distintas maneras, por ejemplo en la localidad de Icod de los Vinos, en Tenerife, se elaboran los “hachitos”, unas teas ardientes de dos o tres metros de altura decoradas con ramas, flores y cintas que los vecinos bajan desde lo alto de La Vega hasta el Amparo, cuando cae la noche.
Y en San Pedro Manrique, en Soria, lo suyo es el “paso del fuego” los más valientes cruzan descalzos las brasas de la hoguera, ya sean hombres o mujeres, solos o llevando a otro sobre los hombros. El secreto para no quemarte, afirman, es pisar con mucha fuerza.

En Galicia se celebra el San Xoán y se dice: En San Xoán meigas e bruxas fuxirán. También se considera buena suerte saltar una hoguera esa noche y recibir las olas para aumentar la fertilidad. Se recogen plantas aromáticas a las que se atribuyen propiedades terapéuticas y se cuenta que acostarse con un manojo de hierbas de San Juan facilita que sueñes con la identidad de tu futura pareja.
En la Costa de Levante son muy conocidas las hogueras de Sant Joan en Alicante que se elaboran en madera y cartón y se exponen días antes para que todo el mundo las contemple, hasta que a las 12.00 h de la noche del 24 de junio se inicia la cremà.
Por toda Cataluña se celebra la nit
de Sant Joan y se montan hogueras donde se queman los muebles viejos
y, ya de paso, todo lo malo que ha pasado durante el año. Además
Qui encén foc per Sant Joan no es crema en tot l’any.
Se montan verbenas y se come la famosa coca de llardons.
El fuego es un elemento importante en San Juan, pero también lo es el agua, como ritual purificador y de fertilidad. Y las velas como elemento mágico y simbólico.
Hay rituales de todo tipo, pero todos se basan más o menos en el uso
de la luz de las velas, de distintos colores rojo, verde, blanco, negro para
representar la pureza, el amor, la salud, y lo negativo: la muerte, la enfermedad…
En la mayoría de los casos se trata de quemar lo malo que nos han pasado
durante el año y, por otro lado, expresar nuestros deseos para los
próximos meses. Lo suyo es que las velas se consuman por sí
solas y que cuando se hayan consumido la luz del día haya vencido,
una vez más, a las tinieblas.
Y esperemos que no se cumpla aquello de Qui riu
per Sant Joan, plora per Nadal.
Algunas web sobre el tema:
http://www.galespa.com.ar/festa_de_san_xoan.htm
http://www.webtenerife.com
http://lafura.cat/suplements/arxius/ARXIUS/FOC/DOSSI3.HTM
http://www.celtiberia.net/